1930-39
1940-49
1950-59
1960-69
1970-79
1980-89
1990-99




 

INTRODUCCION
Por Raquel García Ortúzar, Arq.

 

Rosario en el siglo XIX.

Reflexionemos con José Luis Romero 1 sobre el cambio operado en las ciudades de Latinoamérica luego de la emancipación. Señala que hasta mediados del siglo, las luchas de los grupos de poder fueron guerras civiles. Luego estas luchas comenzaron a mediatizarse a partir de la actividad de los partidos políticos. La revolución industrial presionó sobre Latinoamérica no solo en el orden económico sino en el militar y en el político. El campo, que en el principio había quedado seccionado y hasta enfrentado a la ciudad – ver el Martín Fierro o el Facundo- se sumó a las reglas y esquemas urbanos. Se formaron Sociedades Rurales que se manejaron desde las ciudades. El productor comprendió que le convenía participar de los mecanismos de comercialización y exportación. Se incorporaron nuevas técnicas agrícolas y ciertos metales hasta entonces no explotados  se volvieron interesantes para el mercado internacional. A la vez que las ciudades se hicieron concientes de su área de influencia, importando mercaderías de origen inglés, alemán y francés que las clases acomodadas apetecían (vajillas, muebles, telas adornos), pero no sólo eso sino un gran espectro de elementos para el campo: bombas, molinos, herramientas, para el transporte que se incrementaba: barcos, rieles, vagones. Hubo demanda de capitales y empréstitos. Se fundaron bancos y se abrieron filiales, se construyeron puertos y se extendieron velozmente los ferrocarriles.

Aunque el aspecto físico de las ciudades no cambió hasta las postrimerías del siglo, lentamente se establecieron las bases de la ciudad industrial. La nueva burguesía y los comerciantes extranjeros ocuparon sus espacios de poder. La necesidad de mano de obra provocó políticas inmigratorias. Muchas ciudades dieron gran impulso al  desarrollo mercantilista y se produjo una verdadera metamorfosis. Los sectores vinculados a la intermediación, importación, exportación y finanzas consolidaron creciente influencia y reunieron los hilos del poder. Tomaron entidad los mercados internos y nacieron las industrias orientadas hacia la nueva demanda. Las ciudades-puerto sufrieron una transformación.

Rosario, más que crecer nació de la nada y al encuentro de esa necesidad de apertura de la economía. (Para la época de la Revolución de Mayo, Buenos Aires, como Santiago de Chile,  Río de Janeiro y Caracas, tenían cuarenta mil habitantes, Córdoba, Oruro, Asunción y Montevideo diez mil. Rosario todavía iba a esperar trece años para ser nombrada villa, y cuarenta y dos para alcanzar el rango de ciudad y en 1858, todavía no había alcanzado esos diez mil habitantes).
Como en todos lados, en nuestra ciudad el cambio económico causó el desarrollo demográfico y condujo a una gran expansión urbana.  Llegaron los inmigrantes, y como señala Silvia Cragnolino 2, se establecieron empresas de intercambio de mercaderías con ciudades del país y del exterior. Al consolidarse un mercado interno, se instalaron industrias que elaboraban productos agrarios: molinos harineros, yerbateros, cervecerías, aceiteras, y hasta una gran empresa textil. Ellas empleaban mano de obra asalariada especializada. Coexistían talleres de características artesanales: herrerías, carpinterías, sastrerías, sombrererías, mueblerías, panaderías, imprentas. Muchos artesanos inmigrantes trajeron sus oficios: constructores, pintores, yeseros. Arribaron también profesionales extranjeros: dentistas, médicos,  ingenieros, arquitectos, y agrimensores.

 

 

 

ANTECEDENTES DEL PARQUE

La idea de parque:
La idea de parque público urbano nace en el siglo XIX. La revolución industrial, la urbanización de la población y el consiguiente cambio de escala de las ciudades hizo necesario, tanto en Europa como en los EE.UU., intervenciones con obras que permitieran satisfacer las necesidades y paliar los problemas causados por duras condiciones de vida, signadas por la aglomeración y el hacinamiento. Distintos grupos comenzaron a pensar cómo se podían mejorar esas condiciones de vida.

En EE.UU. estas inquietudes se inspiraron en el pensamiento de Emerson, Thoreau, Whitman, Melville, el culto por la naturaleza y sus aspiraciones a crear en sintonía con ella una nueva sociedad. Se señala reiteradamente la influencia de los cementerios rurales, espacios públicos de diseño romántico, como el famoso Greenwood de Brooklyn. Situados cerca de las ciudades, se convirtieron en lugares de visita muy frecuentados y resultó un ejemplo para la creación de nuevos espacios de recreación. Tomó forma una nueva cultura que halló en el movimiento en pro de los parques urbanos,  la ocasión para un enfrentamiento político que combatía la práctica despiadada del “laissez-faire”.

Greenwood Rural Cementery

 

En Nueva York, en 1853 se compraron terrenos destinados al Central Park y en 1857 se llamó a concurso para el proyecto. Ese movimiento en pro de los parques se extendió, después de la Guerra de Secesión, a todo EE.UU. y también a Canadá. Junto con los conservacionistas, propendió también a la formación de los parques nacionales, para preservar sectores de bosques y otros sitios  cuyos paisajes eran altamente valorados.

Central Park

En Europa, señalan Tafuri y Dal Co 3 , los utopistas tomaron  como eje central el tema de la vivienda, (la penuria del hacinamiento, de los tugurios, de los “cuarteles” de alquiler inhumanos destinados a la clase obrera) preocupados por la propiedad de la tierra urbana. Entidades mutualistas elaboraron posturas contra la especulación de la tierra y en general tendientes a corregir los errores de la ciudad industrial. Se proyectaron los parques como partes de las ciudades-jardín, y de los suburbios-jardín. En las grandes ciudades, ya consolidadas, se asignaron parques- antes propiedad de nobles y de reyes- al uso popular. Además, pensando en la futura expansión, las municipalidades comenzaron una política de compra de tierras periurbanas con destino a parques 4, canchas de juego, instalaciones deportivas, bosques y huertas comunales.

También aparecieron en Inglaterra, parques y plazas verdes como ejes de desarrollos especulativos. Aunque tuvieron un carácter privado, sirvieron de modelo para reformar, plantando, las antiguas plazas públicas secas en todo el mundo.
  
El ejemplo más famoso de transformación fue el de París a mediados del siglo XIX, bajo el gobierno de Napoleón III. Un verdadero ejercicio de planeamiento que encaró la defensa, la política carcelaria, el tránsito, el saneamiento, la puesta en valor de edificios monumentales, la recreación y equipamiento urbano con obras, redes de servicio y nuevos trazados, todo conducido por un equipo técnico multidisciplinario. Este equipo definía la organización, los presupuestos, las etapas con un enfoque global y atento tanto a las necesidades del momento como a las por venir. Dominaba no sólo los recursos técnicos sino también los organizativos como para llevar a cabo estas grandes obras.

Queda claro entonces que, como señaláramos en otras oportunidades 5, el parque público en el plan de París, “trascendió los límites del parque en sí, trascendió los límites del quehacer jardineril y el enfoque puramente estético para ser una de las herramientas de transformación de la ciudad.”
Además, fue un intento de los mismos proyectistas hacer de París un modelo. En la mayor parte de los casos, ese modelo fue tomado en forma parcial.6 En la Argentina, se tomó la idea de parque público, la avenida alineada de árboles de gran desarrollo (aunque en algunas ciudades- Mendoza, Buenos Aires- hubo alamedas ya a principios del siglo XIX), la avenida con canteros centrales y varias hileras de árboles, el diseño de las plazas con vegetación incorporada.

 

Propuestas de espacios públicos parquizados en Rosario.
 
1868- Ordenanza de apertura de Bulevares Argentino (Pellegrini) y Santafesino (Oroño) dejando en la intersección un espacio de 300 x 300 varas, que se denominó “Plaza de la Independencia”. Comentario de Alberto Montes7: “Así en 1868, la municipalidad indudablemente influida por las noticias que llegaban acerca de la obra de Haussmann, ordenó la apertura de dos boulevards de 40 varas de ancho y una amplia plaza cuadrada de 300 varas de costado en el punto de intersección. Mas la apertura de estas vías públicas tuvo comienzo en 1887 veinte años después de haber sido decretadas (...), más tarde, en 1892, se decretó el libre tránsito en el B. Argentino aún cuando la vía del FFCC Oeste Santafesino habría  de seguir tendida a lo largo de esta arteria hasta el año 1902, es decir hasta cumplirse 34 años de la fecha en que fue trazado.” Por esa razón se postergó la parquización  de Pellegrini y luego, ocupado el carril central por las vías del tranvía, se eliminó para siempre.

1887-  Verdadera apertura. Dicen las memorias del intendente De Larrechea 8: “Entre las diversas obras públicas contratadas y de ejecución, debo mencionar también la apertura y ornamentación del Boulevard Santafesino ya ejecutada y la iniciación de su complemento necesario la gran plaza Independencia. La obra se terminará con la apertura de B. Argentino y Avenida Wheelwright (...) y luego: “(...) el B. Santafesino, es ya un punto de recreo para toda la población, que carecía en absoluto de paseos públicos (...). Los concejales se imaginan los paseos arbolados y ajardinados. Dan algunos lineamientos como para que se les presente un proyecto y así poder contratar.
 
La ordenanza: 9 (...) Se plantarán árboles de sombra y adorno a los dos costados y centros de los bulevares dejando tres varas libres para las correspondientes veredas (...) en el centro de las cuadras de los bulevares se formarán ocho pequeños canteros de formas diversas, adornados con fuentes y de conformidad a un plano que presentará un ingeniero o un jardinero de profesión. La plaza Independencia será rodeada de una reja de hierro y adornada con jardines, fuentes, bancos, según previa expropiación que de ella hará la municipalidad.”
Y luego 10 elcontrato:”(...) en cada cuadra de los bulevares los jardines contendrán 36 plantas grandes como ser araucarias, abies, cedros, taxodium, cocus, fénix, magnolias, chamaerops, dracenas, pritchardia, taxus, coníferas variadas, 100 plantas variadas como camelias, magnolias fuscatas, gardenias, aucubas, olea fragans, raphiolepsis, nerium, aralias, peonías, siringas, evónimus y otras aparentes, 50 rosales, 8 pequeños canteros (corbeilles) compuestos de plantas de flores y follaje de colores, césped de semillas, 44 plantas de tamaño conveniente que formarán las avenidas como ser casuarinas, acacias; ídem en Boulevard Argentino.”

Dice el diario 11: ”Obras públicas en el Municipio: Tenemos a la vista tres proyectos de obras públicas sancionados por el Concejo Deliberante en los últimos días- embellecimiento de los bulevares Santafesino y Rosarino; apertura de una avenida y formación de un parque y pavimentación de un crecido número de cuadras de la ciudad- proyectos todos que, en sí mismos, llevan el visto bueno de la opinión, porque su realización importaría una suma de progresos locales nunca acometidos por las pasadas administraciones del municipio(...) no hay que discutir si la apertura de anchas vías de circulación ó el establecimiento de sitios de recreo y desahogo (...) conviene o no a la salud pública, á la comodidad del tráfico, á la estética, á la cultura y hasta a la decencia de Rosario. (...) son importantes pero más aún  la satisfacción de las necesidades urgentes (...) ¿es deber del gobierno del municipio realizar obras públicas que atestigüen su existencia? Eso no se discute; pero no se discute tampoco sobre si ha de empezarse por construir un jardín zoológico o por levantar el primer edificio para escuelas de propiedad pública que tendría el segundo municipio de la próspera nación argentina.” Se denuncia más adelante que en la ciudad crecen millares de niños en la ignorancia y el analfabetismo. No hay gastos en el presupuesto sino para alquiler y sueldos, sin partidas para material didáctico o de limpieza. (Mientras  en la provincia 40 escuelas están cerradas por falta de maestros). Tampoco hay lugar donde internar a los enfermos de la viruela mientras la epidemia cobra veinte víctimas por día.
 
Sin embargo los proyectos de parques estaban a la orden del día. Se imagina un nuevo parque más extenso y alejado del centro urbano consolidado: el Parque  General San Martín, una legua al sur de la Plaza 25 de Mayo, por calle Puerto(hoy San Martín) con muchas atracciones, zoológico, circo, teatro, etc. 12

1888 Se proyecta la portada del cementerio El Salvador. (Arq. Ernesto Menzel. Propileo de columnas dóricas), que hoy forma parte del borde oeste del parque.

1897-El intendente Alberto J. Paz presenta el proyecto de ordenanza que propone formar un parque de diez y ocho manzanas, contiguo a la Plaza Independencia, “(...)uno de los más hermosos y extensos parques que existen, en igualdad de ubicación en otras ciudades populosas(...)pues importa un acto de alta previsión dotar a esta nueva y hermosa ciudad de un gran paseo central, que al propio tiempo que lugar de recreo para el pueblo en los días de descanso será válvula de escape a esta especie de compresión de las ciudades aglomeradas (...)” 13 Sería su nombre Parque 27 de Febrero.

Hubo aprobación en Rosario pero no en Santa Fe.
La idea del gran parque ya se estaba gestando, y aunque estos dos mencionados no lograron concretarse, en tres años, el  intendente Luis Lamas conseguiría manejar los resortes necesarios, tanto a nivel municipal como provincial, para que  hubiese un gran parque en Rosario. En ese camino, en el año 1899,  se consolida el primer jardín zoológico, en una de las cuatro plazas. 14

Mientras tanto, grandes casas- arquitectura expresiva del florecimiento económico y del prestigio de su propietario-  se iban construyendo a lo largo de la calle Córdoba, de Paraguay a Bulevar Santafesino y sobre el mismo bulevar, lo que conformaba un paseo calificado que conducía del centro al parque (nuestra avenida Foch, entrada al Bois de Boulogne).

La ultima década del siglo XIX, dicen Gutierrez y Viñuales, 15marcara el apogeo de las realizaciones edilicias en Rosario facilitadas por la radicación de un amplio elenco de profesionales y por la notoria prosperidad económica de laburguesía rosarina la que originó un proceso de mimetización respecto de las pautas de vida de las clases altas tradicionales de Buenos Aires.”

Para el fin del siglo se había creado un tribunal de última instancia- con lo que se independizaba a Rosario de Santa Fe, se había construido un Palacio de Justicia y se había implantado el sistema métrico decimal. Al decir de Álvarez, siguen metiendo ruido por las calles los tranvías a sangre, han aparecido las bicicletas, el fonógrafo, el teléfono y el cine. Los baños se metieron en las casas reemplazando las letrinas del fondo, se cuenta con gas y electricidad. Dice Ielpi 16 : “El inicio del siglo XX encontró a Rosario convertida ya en una ciudad que se preocupaba por desarrollarse, al impulso de una burguesía pujante, pragmática y ambiciosa, que iba ocupando poco a poco todo el intersticio del tejido político social, desde las bancas del Concejo Deliberante, o el sillón de la Intendencia, a los matrimonios de conveniencia e intereses.”

 

SITIO PROGRAMA MODELO PROYECTO

Sitio

El Parque Independencia se imaginó a fines del siglo pasado como un sector de “naturaleza recreada” en la ciudad a futuro. La planta urbana consolidada era pequeña, dispuesta alrededor de la Plaza de Mayo. El parque quedaba a varias cuadras de distancia - por el momento “un algo inmerso en una nada” - pero todos estaban seguros de que más adelante la ciudad lo circundaría.

Bien dentro de los límites del ejido, lindante con la primera ronda de bulevares y con el esbozo de parque de cuatro manzanas que se había dispuesto en la intersección de éstos en 1867. El terreno era una planicie fértil con leve declive hacia el NE, ocupado por quintas.  Si vamos a creerle al Dr. José A. Olguín, que demanda a la Municipalidad por la reivindicación de terrenos que se expropiaron para la creación del parque, allí había frutales y viñedos, de los que no quedó ni rastro. Quizás algún olivo de los que actualmente encontramos. Puede que los ombúes (como el de calle Pueyrredon) marquen viejos sitios de residencia. El ecosistema ya estaba alterado y en aquellos días no había interés por recrearlo ni por registrar rastros culturales. (Por Ej. en París, uno de los últimos parques que se creo fue Bercy, donde antiguamente había viñedos: este fue uno de los temas desarrollados en un sector de ese parque)

Programa

Es interesante analizar el mensaje en el que el intendente Lamas presenta su proyecto al Concejo Deliberante, pues en él y en la parte del parque que se construye –o sea tanto en las palabras como en los hechos- se explicita su programa.

Caricatura de Lamas publicada en Revista El Cronista

Higiene, salud pública, moralidad: institución igualadora, embellecimiento y desarrollo de la ciudad, diversiones, representación social, fomento de los deportes, puesta en valor de la producción regional, y, aunque no este escrito en la memoria, el parque como institución didáctica y laboratorio técnico.
Considero imperdible leer las reflexiones de Gorelik 17 y Pschepiurca 18 sobre la construcción del parque 3 de Febrero de Buenos Aires. Parece que en Rosario, veinticinco años después- y dejando de lado el tema de la quinta de Rosas, pues los terrenos elegidos no habían sido la residencia de ningún dictador- hay como una síntesis de los sucesivos momentos por los que aquel había pasado, que correspondieron a distintos elementos incorporados, a cuenta de diferentes concepciones. Los concejales rosarinos tienen presente, al decidir la aprobación de la ordenanza, los fundamentos desarrollados a nivel nacional en las extensas discusiones de diputados y senadores, pero no sé si en toda su dimensión ideológica. 19

Ante todo y como por sentado, la idea del parque público como institución igualadora. Dice Pschepiurca: ”El paseo, donde en medio de una multitud desconocida parecen desaparecer las diferencias entre clases y entre los ambientes sociales, donde ilusoriamente la gente es protagonista, espectáculo y espectadora simultáneamente no debe ocultarnos el carácter instrumental que tienen los espacios de naturaleza dentro de la ciudad.”  Y agrega citando a Martínez Estrada: “El lujo y la pobreza acuden juntos, miembros de una numerosa familia, sin enfrentarse ni contraponerse (...) La marcha peripatética nos avisa que estamos en una zona neutral de Buenos Aires”. Entonces el parque tiene un objetivo de carácter moral. Dice Lamas 20 que este parque está situado equidistante de los extremos poblados de la ciudad y así permite que concurran a él todos los habitantes,  no como el Parque Tres de Febrero, que, de acuerdo con su ubicación al decir del Dr. Rawson, “responde sólo a las necesidades de la aristocracia y del lujo, pero permanece mudo ante las exigencias de la población indigente”.

Luego la idea del parque como elemento de higiene pública que remediaría los males del hacinamiento, antídoto de las condiciones degradantes de habitación y trabajo. Dice Lamas:”El remedio para evitar los males de la aglomeración de las personas en parajes limitados de una ciudad  son los jardines, paseos y plazas públicas.” Dedica varias páginas del mensaje a desarrollar esa idea, citando estadísticas de ciudades europeas y norteamericanas sobre la evolución de la mortalidad. Pero, más allá de esas propuestas si se quiere ingenuas o gatopardistas, él plantea algo que concuerda con las propuestas de hoy:”...se levante un parque y se hagan plantaciones que purifiquen la atmósfera”.
Se pregunta Gorelik “¿Puede acaso deslindarse fácilmente el reformismo del higienismo filantrópico  del reformismo con que la elite apunta a la propia burguesía?”

La propuesta de Sarmiento es la construcción de un espacio abierto planificado y proyectado como lugar de la contemplación y  el movimiento en libertad. Sarmiento conoció los rural cementeries, que programaban una arcadia fuera de la ciudad, a más de los parques urbanos como el Bois de Boulogne, el Hyde Park y el Central Park- la recreación de la naturaleza en la ciudad. Pero también conoció y se entusiasmó con los programas norteamericanos de desarrollo de la agricultura que ven como instrumento los parques públicos con sus zoológicos, jardines botánicos de propagación y pabellones de exposición de productos rurales. Esta idea de parque como laboratorio técnico es expresada por Lamas fundamentalmente en el programa que propone: zoológico, vivero, invernadero, escuela de aprendices jardineros y un sector dedicado a muestras de los productos agropecuarios. Esto complementado con una intención didáctica dirigida a toda la ciudadanía, con el establecimiento de horarios de visita al vivero para las escuelas y público en general. Se podría agregar la fiesta del árbol, realizada en 1901, que el intendente no solo concretó sino que preparó con dedicación y cuyo fin era esencialmente didáctico.21 Dícese en el decreto respectivo (11 de junio de 1901) “Siendo conveniente fomentar el culto por la plantación de árboles, estimulando a los niños en el amor a los mismos, por medio de la celebración de una fiesta que grabe en su memoria el día en que los colocaron (…) Y así, con ese acto, involucró a todos los chicos en la construcción del primer parque de la ciudad, que verían consolidarse a lo largo de sus vidas, considerándolo como propio.

Concurrencia a la Fiesta del árbol.

Resume Lamas el proyecto: “Y he ahí por que se hace necesaria la adquisición de una zona de terreno donde se levante un Parque y se hagan plantaciones que purifiquen la atmósfera, donde se efectúen exposiciones periódicas de la producción ganadera, agrícola y fabril de la provincia, se fomente los ejercicios atléticos é hípicos que han sido aceptados como una manifestación de progreso y que causan la diversión de las sociedades modernas.”

El desarrollo del Parque Tres de Febrero pasó de la etapa pragmática a la representativa, dice Martínez Estrada (siempre en citas elegidas por Pschepiurca), “Pellegrini fundó el Hipódromo y Sarmiento el Jardín Zoológico” y todos los escritores describen al parque como espacio de representación, un paseo con preponderancia de la actitudcontemplativa, un salto del utilitarismo al consumo.

Aquí llegó todo junto, vivero con hipódromo, laboratorio y representación, reuniones de la sociedad y fiestas populares. Destaca Lamas la falta de un parque en Rosario, y justifica la necesidad de crearlo por los habitantes, por los futuros habitantes que lleguen y deseen quedarse y por la imagen de la ciudad ante los viajeros.”La ciudad de Rosario carece de ornato, paseos y diversiones. Su aspecto exterior no es de una impresión simpática para el viajero que la visita por su hermosísimo río y el que permanece en ella varios días y aún el que viene a habitarla, recibe la decepción de que está absorbida su vida tan sólo por el comercio y la producción.”

En cuanto a los deportes, la única zona que se dedica específicamente a eso es la del Club Veloz- no sé si se consideraría en esa época las carreras de caballos como algo deportivo- y además es posible que se contara con que en el área concedida al Jockey Club, se establecerían algunas canchas para juegos como en realidad ocurrió (por supuesto estas canchas eran sólo para los socios). Si pensamos el parque desde el punto de vista de la diversión, del juego 22, como lugar especial de recreación dentro de la ciudad, lo que se proponía era pasear a pie y en coche, también cabalgatas. Los paseos a pie son mas vale vagabundeo de improvisación a lo largo de senderos alternativos, goce de la naturaleza. Ocupación semimaquinal que deja la mente libre, presentándose diversas situaciones de pradera, bosquetes, junto al agua, o sobre ella en  los puentes, con detenciones en los bancos, con relieve del terreno como la montañita. Los paseos en coche resultan mas para ver y ser visto 23. Las cabalgatas implican las destrezas de montar, la tensión y el talento de superarse no como rivalidad sino como deporte (en la designación que opone juego a deporte- sports and games) y también puede tener una cuota de vértigo al galopar. En cuanto al Club Veloz, parece que las carreras de bicicletas eran una actividad muy concurrida, no hemos podido entender si eran mas vale espectáculo o eran muy participativas.

 
¿Y el hipódromo? Se dice que fue Carlos Pellegrini quien propuso el Hipódromo para el parque 3 de febrero. El juego del hipódromo combina azar con representación (alea con mimicri) Si bien aparece el agon (esfuerzo por vencer, la competencia), esto es protagonizado por profesionales, hombres entrenados para el oficio y todo es una representación teatral, con trajes, rituales, etc.  Los asistentes son espectadores y a la vez apostadores, que pueden contar con su propia experiencia como conocedores de los caballos y de los jockeys, pero que nunca van a estar seguros del resultado ni tampoco pueden contar con su propio esfuerzo para producirlo. Los hipódromos que se han tenido en cuenta como modelo, seguramente los europeos, tenían en esa época y en algunos casos tienen todavía una connotación de reunión de la nobleza y de la alta burguesía. En Rosario no había nobleza y los sociólogos dicen que tampoco burguesía, pero podríamos decir que el Jockey Club era el lugar de encuentro de la clase acomodada. Las actividades relacionadas, tales como la cría de caballos de carrera todavía hoy se consideran como medio de ascenso social- basta pensar en los sindicalistas enriquecidos. Entonces la creación de una pista hípica, junto con un ampro terreno que posibilitaba el establecimiento de canchas, todo rodeado de un parque mayor, accesible por una avenida ajardinada y flanqueada por las casas mas rumbosas de la ciudad establecía una situación privilegiada. Las carreras eran la oportunidad: “Extraordinario brillo promete alcanzar la reunión inaugural de la temporada hípica que se realizará esta tarde en el Parque Independencia. Todas las familias distinguidas han mandado a retirar palcos y los que han hecho sus pedidos demasiado tarde, han sido invitados a presenciar las carreras desde el palco oficial.” Se lee en La Capital del domingo 2 de marzo de 1902. Pero también había tribunas para otros – el negocio no despreciaba a nadie-, tribunas separadas. Para el pobre la carrera producía la fascinación de hacerse rico de golpe, burlándose del trabajo penoso y huyendo de la vida miserable. Se dice que el hipódromo es mal negocio para el apostador pero bueno para el dueño pero también para el estado porque cobra buenos impuestos. Será en otra parte, pues en Rosario no se cobraba impuestos sobre las carreras ordinarias.

Hipódromo Independencia. Foto: Pusso

Dediquemos un párrafo al tema de las concesiones 24. Aquí no se trata de un predio que se compró a medias entre particulares y municipalidad sino absolutamente a cargo de ésta última. Todos los habitantes de la ciudad pagaron- y los juicios de expropiación siguieron durante años y años- para que inmediatamente se concesionara el 47% 25. Hay unas palabras de Lamas que parecen esclarecedoras cuando aclara que ha consultado, sobre el proyecto de parque, a personas que le han expresado decidida aprobación y que... “el presidente de la Sociedad Rural Santafesina don Pelayo Ledesma (le ha mencionado) su más resuelta voluntad de cooperar a su realización con instalaciones para celebrar ferias y exposiciones agrícolas y ganaderas en el terreno que con tal objeto se destina...” Quizás este compromiso, y el del hipódromo, que es menos defendible ideológicamente y más comprometido en extensión y forma, y hasta condicionante del diseño del parque, haya sido una especie de pacto para la aprobación del proyecto, teniendo en cuenta que el del intendente Paz había naufragado sólo tres años antes. Nobleza obliga, Lamas acota: (estas concesiones serán) “(…) por un tiempo determinado y mientras las necesidades de la población no exijan la ampliación del Parque.” Ahora, si Lamas verdaderamente lo pensaba o era una broma cruel como la que se nos hizo en 1997 26 no hay modo de saberlo, pero nos inclinamos a pensar que Luis Lamas era una persona de bien y que esa era su intención. En el año 1931, (ya habían pasado y largos esos 20 años) El urbanista Werner Hegemann, al visitar Rosario hace un análisis de la escasez de espacios de recreación y critica esas concesiones y los precios viles que la municipalidad cobra por esos espacios. 27

 

Modelo

Como dijimos, en la década del sesenta, habían comenzado a aparecer propuestas que pretendían hacer más amena la vida cotidiana de los rosarinos, ofreciendo nuevas distracciones. Mencionamos que, además de la gran plaza, se planearon parques en el Arroyito (desembocadura del Arroyo Ludueña), en la avenida San Martín al sur, y el mencionado parque 27 de Febrero, proyecto del intendente Paz. ¿Se diseñaron alguna vez o simplemente fueron ideas escritas en forma de programa?
Es pertinente preguntarse cómo aparecieron en Rosario las influencias de las que habláramos en la introducción, que dieron nueva forma a las viejas plazas y que se plasmarán a la vuelta del siglo en el Parque Independencia. Seguramente por lecturas  y vivencias de viaje de personajes  de las esferas cercanas al poder nacional y local, en muchos casos vía Buenos Aires. Por influencia de algunos criollos que fueron a estudiar a Paris como Pridiliano Pueyrredon. Además, por las personas mismas de l os diseñadores franceses que vinieron temporariamente a estas tierras del sur, o que se quedaron para siempre. 28
En el caso que nos ocupa hablaremos del modelo de parque. Corresponde aquí hacer una profundización sobre el diseño del paisaje. Cuando se trata este tema, vienen a la mente del lego inmediatamente el jardín francés del siglo XVII regular, geométrico, formal, y el jardín inglés del siglo XVIII, irregular, libre, “natural”, también denominado paisajístico, (con todo lo empobrecedora que sin duda resulta una definición tan apretada).

Jardín italiano siglo XVI - Antecedente del jardín francés del siglo XVII - Palacio Pitti

 

Versalles. Modelo de jardín geométrico

 

 

Planta y vista de Blenheim, Inglaterra siglo XVIII


En Paris, a mediados del siglo XIX la forma de intervenir el espacio público produce un modelo, plasmado por Adolphe Alphand, Edouard André y otros, que se define como una síntesis de los dos mencionados, ellos lo denominan estilo mixto. Dice André 29: “El estilo compuesto o mixto es el resultado de una mezcla juiciosa de los otros dos, en ciertas condiciones favorables. A mi modo de ver a él pertenece el futuro del arte del jardín (...) Las obras de embellecimiento de París (...) inauguraron una era en la composición de jardines. Luego de que los trabajos fueran confiados a manos de ingenieros de la ciudad de París, se buscaron y encontraron otros modos de proceder. A las alamedas angostas y a las curvas quebradas les sucedieron largas calles e inflexiones dulces y armoniosas. En vez de nivelar simplemente la superficie de los aterrazamientos, se estudió el arte de modelar el relieve del suelo. El centro de los prados  se ahonda en forma de cubeta, los macizos de arbustos se exaltan, los árboles aislados se destacan sobre planos importantes, donde se apoyan las corbeilles (Canteros redondeados), de flores, siempre elípticas y ligeramente elevadas; se creó el arte (y el nombre: vallonement) de la ondulación a modo de valle. Las ideas, los ensayos combinados por los diferentes jefes del Servicio de Paseos y Plantaciones de París, dieron nacimiento a éste nuevo género (...)”

Parc des Buttes-Chaumont. Paris, siglo XIX

Parc Montsouris. Paris, siglo XIX


No todos opinaron que éste era un estilo. Gromort 30, por Ej. piensa que fue algo híbrido, una especie de “collage” donde se hizo entrar un poco de todo, como en la arquitectura de la época. Y Choay 31 lo definió como una traducción del “gardenesque” inglés al clima de París, (con éxito pero sin aportes originales) cuando se lo mira por primera vez, pero que, ante una mirada más profunda, se muestra más formal (prohibido pisar el césped) y definido por un preciso trabajo de detalle, como de orfebre, en lo cual podría trazarse el espíritu francés.
De todos modos, siendo espacios urbanos, están encuadrados en la trama viaria, y entonces por un lado hay que establecer una relación con ese contexto geométrico, y por otro, el entorno no permite la continuación de las visuales como si el parque estuviese en el campo. Y si se analizan los proyectos publicados en el libro de André se evidencia que a menor superficie hay menor posibilidad de “libertad”.  

Proyecto Carlos Thays, 1896

Este modelo del estilo mixto, con sus variantes- dominancia paisajística o dominancia geométrica- sirvió de base para todos los diseños de parques y de plazas que se hicieron hasta hace relativamente pocos años. El Parque Alem que se inauguro en 1939, fue una muestra completa y que se construyo de la A a la Z. Un modelo que se adoptó por un siglo.

 

Proyecto

Como dijimos, los parques urbanos del siglo XIX, son un paisaje inventado, una especie de recreación escenográfica de la naturaleza usando elementos vegetales y animales, movimientos de tierra, agua quieta y en movimiento, piezas escultóricas y arquitectónicas. El cielo, el sol y las estrellas. Un paisaje inventado inscripto en la planta urbana, geométrica. Por un lado el paisaje mas vale para contemplar, como un cuadro, en el cual no se sabe si se trata de reproducir la naturaleza tal cual es o de volverse hacia la Arcadia primitiva. Pero por otro lado, un espacio con intencionalidad de producir un resultado “(…) con respecto a la sanidad, la higiene, la reforma de la vida en los grandes asentamientos urbanos” 32
En julio se presenta al Concejo Deliberante el proyecto del Parque Independencia. Una memoria y un plano que lamentablemente no encontramos ya en el Archivo. Nos tenemos que contentar con la memoria original y con el plano que se encuentra publicado en las memorias de Lamas, cuyo original esta en el Museo de la Ciudad. Leemos en él un texto que reza: “Parque de la Independencia, Ordenanza fecha 11 de agosto de 1900” y luego “Rosario, enero de 1901” firmado Héctor Thedy. Podemos suponer que es igual al presentado con el proyecto de ordenanza pero evidentemente no se trata del mismo.

Plano del Parque Independencia, ordenanza fecha 11 de agosto de 1900
Fuente: Archivo fotográfico y Biblioteca Museo de la Ciudad de Rosario

Un cuadrado de 8x8 manzanas al que le falta un rectángulo de 2x4 manzanas apaisado en el ángulo NO., que mas adelante fue anexado. El plano tiene recortadas gran parte de las cuatro plazas que en realidad  eran como el portal del parque y se usaban estableciendo una continuidad. Es más, en la manzana SO., se había inaugurado un zoológico 33 y se había llevado adelante una política activa para conseguir animales, como para que el nuevo parque contara ya con una atracción segura. Y en el diario, cuando se invita para las fiestas, se indica siempre entrar por el zoológico.
Extensión original 65,20 Ha, el recién nacido Jockey Club, junto con La Sociedad Rural y el Club Veloz, iban a ocupar una gran parte de esa área, iban a construir sus edificios e instalaciones al año siguiente, e iban a prestar movimiento al nuevo paseo. Las condiciones de la cesión eran muy ventajosas para las instituciones 34 pero a la vez se comprometían a devolver los predios en veinte años.
Insistimos en este tema porque  parece que la ubicación de la pista hípica es la clave del trazado junto con la prolongación de Oroño. Es más, la pista domina el conjunto y parece que no hubiera cabido en un parque tan chico, si no se la hubiese girado con respecto a los ángulos de la cuadricula. El boulevard Oroño divide a su vez en dos sectores: este y oeste. Al este se sitúan el Club Veloz y el Vivero, al Oeste el Jockey Club y la Sociedad Rural. Lo demás es como lo que sobra, que se divide “a la moda” con unos caminos curvos por donde circular con carruajes, Anchos caminos (curvas de compás) que se abren a las esquinas en diagonales y rápidamente conducen fuera del parque. Senderos angostos ondulan caprichosamente sin establecer muchas continuidades. Las calles están alineadas con una hilera simple de cada lado, hay grupos de árboles formando bosquetes, los más en los cruces de caminos  y algunos árboles aislados. El Vivero, el Velódromo o Club Veloz y el Jockey están rodeados por una angosta franja ajardinada que intenta resolverse en sí. El Vivero, el Velódromo y la Rural tienen un trazado geométrico. El trazado interior de la pista hípica es cuasi simétrico, con un gran círculo central dividido en del parque. ¿Es que la municipalidad le iba a imponer un trazado a ese lugar concesionado? Todo da la impresión de dibujado para cumplir con un requisito y no de un verdadero proyecto. No sé quién consideraba que eso era algo más que un trazado para presentar, por cuanto cuando se proyecta el rosedal, el proyecto no tiene nada que ver con el existente, y cuando se proyecta un kiosco para la banda y se propone construirlo en Oroño y Cochabamba, el Concejo contesta que,.…” como no hay un proyecto para todo el parque, puede ocurrir que esa ubicación no resulte conveniente”, cuando puede verse claramente proyectado un elemento en esa intersección.
Como dijimos el terreno es una planicie con leve declive hacia el noreste, usado para quintas. El suelo apto para la agricultura y el clima benigno. Pudieron adaptarse innumerables especies vegetales exóticas tanto del país como de otros. Así era la moda en los parques del siglo XIX, por la fascinación que el conocimiento de las plantas de todos los continentes había ejercido sobre los paisajistas.
Se dice que el parque fue diseñado por Carlos Thays, pero no hemos encontrado ningún documento que avale esta afirmación, ningún plano, ni carta, ni reclamo de pago 35, ni presentación del intendente al Consejo Deliberante, ni mención en las memorias de intendentes. El diario La Capital, en el día siguiente a la inauguración, consigna que el parque es obra del ingeniero Thedy, Secretario de Obras Públicas. Solamente, durante 1901, encontramos una referencia en el diario que comenta que Thays ha diseñado el jardín de plantas. 36 De todas maneras  el proyecto de la casa de los jardineros que aparece en las memorias del intendente Lamas, también esta firmado por el Ing. Thedy.37

Cuando comparamos el plano de Thays para el parque 3 de Febrero, plano de 1892, encontramos semejanzas que me parecen superficiales y diferencias profundas en cuanto a la elaboración de los sectores y a la continuidad de los senderos que vuelven y vuelven sobre si mismos quedando dentro del parque. Mi análisis no es concluyente, hay que pensar en la diferencia de escala, pero me inclinaría a dudar de la autoría de Thays, mientras esta no se demuestre.
Nos preguntábamos cual era el significado del Jockey Club para los rosarinos. Explica Romero que en las ciudades puerto, que experimentaron una transformación sustancial en su estructura económica, hubo a la vez una renovación en las costumbres cotidianas, y se notó una fuerte tendencia a imitar las formas de vida que prevalecían en las grandes ciudades de Europa. Tanto en Inglaterra como en Francia vemos hipódromos. Las carreras son a la vez oportunidad de juegos con gran componente de azar, de destreza de los jockeys, que de todos modos no son los que apuestan. La concurrencia es heterogénea pero separada. A la vez el hipódromo es excusa para el encuentro de las clases altas, ya sea durante las carreras, comidas, y fiestas especiales, así como también para la práctica de algunos deportes, pues en los terrenos se construyeron canchas para uso de los socios. 
Encontramos un lago y una montañita, con un camino en espiral y un quiosco que la remata. Ese quiosco así como la casa de los jardineros se construye en madera con techo de chapa como la arquitectura de la rambla de Mar del Plata. Ciertas construcciones del zoológico y algunos puentes y bancos están hechos de cemento armado a imitación de troncos y piedras.

Barandas imitación troncos. Arriba: Parque Montsouris. Abajo: Parque Independencia

El lago parece tener sus bordes directamente de tierra pero más adelante los vemos también construidos de la misma manera. Esto es típico de los parques franceses de siglo XIX, que a través de los jardines paisajísticos elaborados por los ingleses en el XVIII importaron esa idea de la China, aunque los jardines chinos usan piedras verdaderas. Y tiene también que ver con la construcción de grutas en los parques, a imitación de las verdaderas, creando espacios especiales de sombra y misterio, ruinas evocadoras de culturas antiguas, de  mitos y de asociaciones literarias. Estos y otros detalles pueden verse hoy en día en los parques Montsouris, Buttes-Chaumont, y otros de Paris donde se cuida de mantener el proyecto original y se deja la modernidad (o la post) para los parques nuevos.

Parc Montsouris. La misma especie de cisnes con la que se inauguró el parque.


El lago tiene dos islas una exenta y otra que unida por dos puentes con la costa, hay un recorrido por lo menos por uno de sus bordes. En la foto de Pusso, sacada desde la montañita, se ve uno de esos puentes hechos con “troncos” de cemento y un bote que pasa por debajo. Hay dos o tres bancos de cemento con la misma factura .
Siempre mirando las fotos de la época, vemos la disposición de lo que André llama los “planos muy importantes” que son planos resaltados, de una altura de unos cincuenta centímetros, cubiertos de césped y con bordes redondeados. En ellos se plantan canteros de flores o grupos de arbustos, así como algunos árboles destacados. (Ejemplos de “planos muy importantes” podemos ver todavía en la plaza López)
El laguito era la oportunidad de las aguas quietas, como gran espejo de la vegetación de los bordes y de las islas, a más de excusa para remar en los botes que poco después de la inauguración se establecieron en la orilla, junto con una confitería. Todas estas cosas y las que siguieron, por ejemplo el rosedal y la columnata en ruinas que se construyó en la esquina de Cochabamba y Oroño, nos dan la idea de que estos elementos, que se incluyeron de ahí en adelante, eran manejados por los funcionarios de Plazas y Paseos Públicos, quizás con la consulta a referentes mas experimentados como Thays, según comentáramos en la nota No 35.
Es de destacar que los funcionarios tenían conocimiento de los recursos que servían desde lejanos tiempos para ajustar los presupuestos. Por ejemplo leemos que se hizo un pozo semisurgente para no gastar agua potable que era innecesaria para el lago y para regar y además resultaba demasiado cara. La iluminación del parque también fue realizada con elementos hechos en la municipalidad, instalación mejor y más barata que la provista por la compañía de luz 38. Lo mismo la construcción de la montañita para minimizar el movimiento de tierras al cavar el lago. No es que fuera un invento pero por lo menos lo conocían. Ahora, en cambio, cuando se arregló el sector del lago y del Jardín de Niños, se hizo una obra que desplazó una gran cantidad de tierra y esta tierra quedo durante años arriba de los árboles existentes, algunos de los cuales lógicamente se secaron, en vez de haberla usado para alguna intervención cercana que hubiera evitado ese trastorno y el gasto de transportar tanto volumen.39
Así entonces se fue configurando el parque, con el agregado de los cercos  y portadas de las instituciones  concesionadas. El Jardín Zoológico tenia una portada semejante a la que hoy se conserva en la Sociedad Rural. Aparecieron también las nuevas tribunas del Club Veloz y del Jockey, que se veían desde las calles antes de que los cercos y los árboles crecieran.
Mas adelante se fueron construyendo nuevos sectores como el Rosedal y el Jardín de Niños, y el trazado de esos sectores no tuvo nada que ver con el plano de 1902.

 

CONTINUAR CON LA PRIMERA DECADA

 


1 ROMERO, José Luis, Latinoamérica, las ciudades y las ideas, siglo XXI, editores, México España y Argentina, 1976

2 CRAGNOLINO, Silvia, Historias de aquí a la vuelta. Fascículo tres: Rosario, del poblado a la ciudad., Ediciones De aquí a la vuelta, Rosario, 1990.

3 TAFURI, M. y   DAL CO, F., Arquitectura contemporánea, Aguilar, Madrid, 1978. p. 40 y sig.

4 Ver por Ej. SCASSO, J. A., Espacios verdes. Política del verde en Alemania hasta 1932. publ. Fac. de Arquitectura, Montevideo s/f.

5 BERJMAN, S. y GARCÍA ORTÚZAR, R., Reflexiones sobre Joseph Bouvard y el paisaje de Rosario en 1910, UNR editora, 1998.

6 Decimos que fue parcial, no porque no hubiese preocupación por extender los servicios y solucionar problemas, sino porque los intentos fueron objeto de esfuerzos no coordinados. En Rosario preocupaba el rancherío que se extendía por las zonas de borde, la cantidad de indigentes, de enfermos, de epidemias, de huérfanos sin atención, de muertos que había que enterrar., pero la solución no se planteó como un plan  general.

7 MONTES, Alberto, Plan Rosario, Revista de Historia de Rosario, No 5-6, p.59.

8 Memoria presentada al H. Concejo Deliberante por la Intendencia Municipal de Rosario de Santa Fe., p.3. y p.16 

9 Expedientes terminados nº 149 AHCM-DD.

10 Ídem tomo II, f. 252.

11 Diario El Municipio, fecha 25/5/1887.

12 Expedientes Terminados Tomo II, f.195.

13 Ídem,  f. 69.

14 Dice Álvarez: “La más importante creación del lord mayor fue el Parque Independencia, pulmón de la ciudad que hasta entonces no lograra franquear la etapa preliminar de los planos y los dibujos. Para conseguirlo, sino más dinero, tuvo más firmeza. Obtenida la ley indispensable para expropiar, muy luego dan febril comienzo los trabajos. Excavación de un gran lago,”montañita” con la tierra extraída, grandes plantaciones de árboles, todo se realiza en poco más de un año, y el primer día de 1902, ante la sorpresa del vecindario, aparece hecho un paseo de sesenta hectáreas.”  ALVAREZ, Juan,  Historia de Rosario 1689-1939, Reimpresión de la obra original, Buenos Aires 1943, Imprenta de la Universidad nacional del Litoral, 1981. pp..535-6.

15 GUTIÉRREZ, R. y VIÑUALES, G.   Evolución de la arquitectura en Rosario 1850-1930, ediciones Austral, Rosario, p. 11.

16 IELPI, Rafael, Vida cotidiana. Rosario (1900 – 1930) La Capital, Rosario, Argentina. S/f. p. 17.

17 GORELIK, Adrián La Grilla y el Parque, Espacio público y cultura urbana en Buenos Aires 1887-1936. Universidad Nacional de Quilmes, 1998.

18 PSCHEPIURCA, Pablo. “Palermo, la construcción del Parque”, en Summa Colección Temática Nº3/83

19 Dice Pschepiurca: “Alrededor de 1870 y en torno a la figura de Domingo F. Sarmiento y del Parque 3 de Febrero comienzan a desplegarse, en Buenos Aires, las diversas estrategias de construcción de los espacios abiertos planificados y proyectados como servicio. La construcción de Parque será, en este sentido, un campo de disputa sobre el cual se cruzarán planes generales e intervenciones puntuales y sobre el que, como fruto del debate entre diversas concepciones estéticas, urbanas, sociales y políticas, irá cristalizándose formalmente  y superponiendo aún sobre los mismos terrenos) el conjunto de objetos urbanos que hoy, en una nueva operación de sustitución de contenidos, se denomina genéricamente espacios verdes para el tiempo libre.”.

20 LAMAS, Luis, Mensaje al H. Concejo Deliberante, 24 de julio de 1900, Archivo de Expedientes Terminados, Libro Nº xxx,  ff. 287 y sig.

21 La fiesta del árbol tuvo lugar el domingo 23 de junio de 1901. Publicaciones en los diarios, en los días anteriores al hecho, dan cuenta del cuidado y la dedicación con que el intendente Lamas se volcó a preparar ese acontecimiento y de su intención didáctica. Hablando con el inspector de escuelas para que a su vez instruyese a los docentes de modo que los niños pudiesen participar estudiando, las funciones del arbolado en la ciudad,  leyeran en clase  poesías y escritos dedicados al tema y hasta aprendieran canciones para entonar. El día señalado, a la 1pm. , el intendente salió del Palacio Municipal rodeado por sus colaboradores, caminaron hasta la plaza San Martín donde se encontraban concentrados los alumnos (varones) de los últimos años de las escuelas publicas, y con ellos formados, recorrieron el resto del camino hacia el Parque, al son de fanfarrias, pues varias bandas de música los acompañaban.  Cuando llegaron al parque – Puerta del Zoológico- todos cantaron el Himno Nacional, y abrió el acto el Intendente Municipal. El secretario de Obras Publicas, el Inspector de Escuelas, los maestros y los empleados de Parques y Plazas encabezados por su director, guiaron a cada niño hasta el hoyo preparado para cada árbol, al lado del cual se encontraba dispuesto un ejemplar de la especie proyectada para cada avenida. Al toque de clarines todos plantaron su árbol simultáneamente, luego de lo cual se cantaron himnos, se recitaron poesías y se repartieron medallas conmemorativas.

 

22 Es interesante leer Huizinga, Johan, Homo Ludens. Alianza E, Madrid 2000, (primera ed. 1938) y Caillois, Roger Los juegos y los hombres Fondo de Cultura, Mejico1986 (primera ed. 1967) para comprender este tema de los juegos.

23 Diario La capital, martes 11 de marzo de 1902, p. 1, c. 8. “Sociales. Boulevard. Un espectáculo excepcionalmente animado ofrecían el domingo las avenidas del parque. La agradable temperatura y la belleza de la tarde fueron los principales alicientes para que nuestra alta sociedad, concurriera al hermoso paseo, engalanándolo con su elegante presencia. En el desfile, que se mantuvo compacto y animadísimo hasta la entrada de la noche vimos a las señoritas… (nombra 49) y muchísimas otras.”

24 Dice la revista El Cronista no. 88 del 21-11-03 describiendo el comienzo del parque: “(Lamas)…empezó a tomar posesión de terrenos, abrir zanjas, señalar calles, plantar árboles, ceder espacio gratis y pro-amore Dei al velódromo, al hipódromo y a todos los odromos que vieron el cielo abierto con la facilidad de concesiones de instalacion.”

25 OLGUÍN, José., Demanda y alegato presentado por los Sres. Firpo, Botto y A. Juanto, bajo el patrocinio del Dr. José A. Olguín contra la Municipalidad de Rosario por reivindicación de terrenos de que fueron despojados para la formación del Parque Independencia”, Rafael P. Curia, Rosario, 1905.

26  En 1997 vencían las concesiones del Parque que se habían ido prorrogando y prorrogando especialmente durante las administraciones militares. Entre proyectos del Ejecutivo y de los partidos opositores se consensuó la recuperación del predio de los juegos, la apertura de la Rural y  de la parte central de la pista del hipódromo.  Nada de eso se ha cumplido a pesar de haber continuado la administración socialista.

27, “Werner Hegemann en la Argentina”, en El Constructor Rosarino,  no. 98, diciembre 1931, pp.22 y sig. S e puede consultar también en el faccimil aparecido en la Revista del Taller, no. 6 agosto 1894, Rosario. Se muestra la foto aérea de parque todo con un señalamiento de algunas áreas concedidas, con una nota al pie que dice: “El Parque Independencia, ocupado gratuitamente en gran parte por Clubs e instituciones privadas, con grave perjuicio para la población de Rosario”.  dice en el articulo:” Yo crei que los parques de la comuna, eran para el público en general y sobre todo para los niños y no para los caballos y juegos de azar”.  Y también: “Yo me pregunto: un intendente que hiciese pagar al Jockey Club, un precio mas justo por los terrenos del parque central, e instalase en Rosario un sistema formado por una docena de parques de recreo ¿no encontraría el apoyo del pueblo en un plesbicito organizado para decidir esta cuestión?” Estamos en el siglo XXI y sin embargo  los programas de los parques no se deciden sino en los cenáculos del poder, ni se les ocurre a los gobernantes que se podría consultar a los habitantes.

28 BERJMAN, Sonia, Plazas y Parques e Buenos Aires, la obra de los paisajistas franceses, Fondo de Cultura Económica, 1998, p. 27: “ Entre la lista de botánicos ,jardineros ,horticultores y arquitectos paisajistas que contribuyeron a la formación y desarrollo del jardín francés en la argentina, Chile y Uruguay desde 1820 en adelante debo destacar – sin distinción de nivel o calidad profesional – a: Aime Bonpland, Jules Dormal, EtienneDumesnil, Fernan Maduit, Arsene Isabelle, Henry Duchene, Pierre Andra, Eugene Berthault, Gabriel Bourchez, H. Bretón, George Dubois, M. Dupart, E. Tournais, Pierre Durandeu, Alfonse Flamand, Alfred le Guen, M. Jousset, Alfred Martin, Alfred Plat, Charles Racine, Jules Racine, Guillaume Renner. A todos estos deben sumarse aquellos a los que esta dedicado este texto: Edouard André, Eugene Courtois, Carlos Thays, Joseph Bouvard y Jean Claude Nicolas Forestier”

29 ANDRË, Edouard, L’Art des Jardins. Traité Général de la Composition des Parcs el Jardins. Paris, G. Masson, 1879,  p.89.

30 GROMORT, Georges, L’art des jardins,  Ch. Massinh, Paris,s/f.

31 CHOAY, Fraçoise,  “Haussmann et le système des espaces verts parisiennes”. En Revue de l’Art (París)  nº 25 1975.  

32 Silvestre, G y Aliata, F. El paisaje como cifra de armonía, ediciones Nueva Visión, Buenos Aires, 2001, p.143. Es interesante el estudio que estos autores realizan sobre el desarrollo del concepto de paisaje a lo largo de la historia  e indudablemente puede servir a quien quiera comprender mejor la génesis del P. Independencia y su evolución a lo largo del siglo XX.

33 En la Revista de Historia de Rosario, año XI, No 25 p. 133 escribe W. Mikielievich : “El Jardin zoológico de Rosario,(…)fue inaugurado el 6 de enero de 1900, durante la intendencia de Luis Lamas.(…) un mes mas tarde de su habilitación publica asumió el cargo de director de Plazas y Paseos públicos Emilio Gauna Morales, quien dotó de pabellones y jaulas a los 76 mamíferos y 104 aves que ya existían en 1901, entre los que se incluyan monos, venados gama, cabras, perros pastores escoceses, gamos, guanacos y avestruces, entre estos varios allí nacidos en el transcurso del primer año . Hasta el indicado mes de febrero, visitaron el Jardin mas de 65 000 personas, costando diez centavos el acceso al mismo. El Zoológico verdadero jardín público con frondosas arboledas, desapareció por falta de cuidados durante la intendencia municipal de Nicasio Vila, quien se desempeño entre los años 1906 y 1909.”

34 El contrato con la Rural exime de todo impuesto por veinte años. Pero luego al construirse las instalaciones (construcción ing. Rezzara y proyecto  ing. Méliga) piden se extienda el contrato por cinco años más. El contrato con el Jockey Club que enajena 224 384 m2, cobra únicamente el 4% de las entradas de boletería en el caso de fiestas especiales, pero las entradas habituales, boletas de sport y remates de carreras quedan exonerados de todo impuesto. Más aún, con frecuencia las instituciones pedían, y no pocas veces obtenían, a la municipalidad donación de premios en efectivo. El club Veloz, ubicado donde hoy está Gimnasia, tuvo contrato por diez años libre de todo impuesto y pagando sólo 4% de las entradas brutas. (No llegó a usufructuarlo porque no duró tanto pero la intención estuvo).

35 El reclamo de pago  nos ha llevado, más de una vez,  a descubrir el autor de una obra, como en el caso de la columnata en ruinas de la esquina del lago, pero según la historiadora del paisaje Sonia Berjman, Thays en muchas oportunidades no cobraba sus proyectos para parques públicos, así que en este caso esa falta no indica nada.

36 La Capital, domingo 9 de junio de 1901. p.2 c.2  “Las obras de este futuro paseo publico continúan avanzando rápidamente(…) Allí mismo se formará un esplendido vivero de plantas, cuyo plano ha sido remitido por el ingeniero Thays de Buenos Aires cumpliendo lo que prometiera al Sr. Intendente  en ocasión de su visita a esta ciudad.” Por otra parte, hay un articulo en LARquitectura, Rosario  No 1, año 2000, pp.60 y 61 “Museo de la Ciudad la casa de los jardineros en el Parque Independencia”, escrito por CALDERON Lidia, que entrevista a la señora Maria del Carmen Aravena, hija del perito agrónomo Ernesto J. Aravena que fuera director de  Paseos Públicos. La Sra. recuerda que su padre contó con la colaboración permanente de Carlos Thays. Podría entenderse que Thays no ha proyectado directamente sino que ha comentado o sugerido detalles sobre los proyectos que se elaboraban en Rosario.

37 Memorias de intendentes, Intendente Lamas de febrero 1901 a diciembre 1903, Establecimiento La Capital.

38  La Nacion, 3-1-1902,p. 5, c. 2.

39 En esa tesitura, de que el presupuesto no importa, y de que la gente que proyecta ahora los parques no tiene nada que ver con el saber paisajístico, alrededor del lago se impermeabilizaron algunos sectores de suelo y en otros se intentó establecer un césped que obviamente no iba a crecer. Se implantó riego artificial que no hacia falta y, para peor, cambiaba la situación ordinaria de humedad de las enormes tipas allí establecidas, máxime cuando se sabe que hay una plaga de hongos que las esta jaqueando y que la humedad empeora la situación. (Y ya que estamos, no quiero dejar de  lamentar la pérdida de la cualidad de espejo del laguito, los aditamentos de ortodoncia alrededor de los picos y de la isla y esas especies de pianos envueltos en plástico que crecieron en ella, la pérdida de los bordes que eran parte de nuestro patrimonio paisajístico en su “estilo grotesco” así como la fuentecita del Jardín  de Niños y su montaña central con castillitos: nuestra horrible fuente de la infancia).